Gallegos del año
Son muchos los gallegos y gallegas que viven y trabajan en Catalunya cuya labor merece ser reconocida por el Foro da Terra Galega. Así, cada año nos vemos en la ardua tarea de escoger a uno entre los muchos hombres y mujeres dignos de ser protagonistas de esta cita anual que hemos venido celebrando durante los últimos ocho años y que, en 2010, esperamos celebrar con idéntico éxito.
A través del Foro da Terra Galega, este grupo humano enamorado de Galicia, tiene el placer de honrar a la colectividad gallega difundiendo y promocionando nuestras cultura e identidad de origen y todo lo que las define: lengua, literatura, arte, patrimonio, historia, tradición, costumbres, gastronomía, folclore...
Nuestro compromiso es realizar anualmente un homenaje en honor de un gallego o gallega residente en Catalunya, que por su trayectoria personal y profesional destaque en la promoción y difusión de nuestra cultura y de nuestra tierra gallegas. Donde hay un gallego está Galicia. Por esta razón, hace ya diez años se creó el galardón “Gallego del Año” en Catalunya.
Hasta los actuales momentos, las personas que han merecido el reconocimiento de este Foro da Terra Galega han sido las siguientes:
Eugenio Videla
Oriundo de la localidad coruñesa de Noia, Eugenio pasó su infancia y juventud impregnado de los aromas del mar, pero corrían tiempos de postguerra y, movido por sus sueños y deseos de superación, partió de su querida tierra en busca de una vida mejor.
Con una determinación que le asistía desde su más tierna infancia, corría el año 1947, cuando Eugenio decidió, con 23 años, embarcarse en la aventura de la emigración. Como muchos de sus paisanos, puso rumbo a Catalunya y se instaló en Pont de Suert, en la provincia de Lleida, donde era precisa mano de obra para la construcción de pantanos. Pero Eugenio echaba de menos la proximidad del mar, así que tras un año de duro trabajo y con pocas perspectivas de futuro, se estableció definitivamente en Barcelona.
A pesar de las dificultades de la época, acogió a Eugenio y él se sintió cobijado por ella. En seguida comenzó a trabajar en la empresa Vidal, consignatario del antiguo Mercado de Pescado y dejó de sentirse marinero en tierra cuando cobró su primer salario de 250 pesetas semanales.
Su carácter extravertido y su afán de superación le permiten adquirir los conocimientos necesarios para comenzar, en 1949, sus primeras actividades comerciales. Con los primeros ahorros, decide emprender también la empresa más importante de su vida, su familia, y parte de nuevo a Galicia para contraer matrimonio con su novia de toda la vida, Mª Ángeles Ces Abeijón, su querida Angelita.
Ahora ya son dos y, de vuelta en Barcelona, aúnan esfuerzos para ampliar la red comercial hasta Girona, Llagostera, Cassà de la Selva, Palamós… El mejillón y otros mariscos llegaban a la Estación del Norte desde Galicia. Allí esperaban los Videla y con carretones o coches de caballos los transportaban hasta la Estación de Francia y enviarlos por tren hasta Girona.
Mientras las actividades profesionales iban prosperando, la vida personal también se llenaba. En 1953, nace el primer de hijo de Eugenio y Mª Ángeles, Juan José, y dos años más tarde, Genín. Los dos, con el tiempo, llegarán a ser los directores del grupo Videla.
La pequeña empresa Videla cuenta ya con su propia estructura comercial de venta a distribuidores y a hostelería, pero las descargas de "El Canario" marcarán un nuevo rumbo en la actividad de la compañía. Comienzan los primeros envíos regulares de pescado fresco a las Islas Baleares, a Tarragona y nuevas localidades de Girona. Por entonces, Eugenio Videla ya era conocido por todos en el Mercado de pescado de Barcelona como "el gallego".
Mientras el negocio iba creciendo con la ampliación de nuevos clientes y con la comercialización de pescado congelado, paralelamente, la familia iba aumentando: Miguel, Sebas y Montse.
En 1968, los dos hijos mayores, se incorporan a la plantilla de la empresa. Ambos comenzaron compaginando el trabajo con sus estudios superiores de Comercio. El esfuerzo y la intuición comercial de Eugenio se fusionaron con los conocimientos de sus hijos lo que resultó en un gran avance del negocio. También, ese mítico año 68, nació la última de los hijos de los Videla, Ángeles, que vino a culminar la obra más importante de Eugenio: su familia.
Respaldado por ella, la empresa Videla siguió evolucionando. Ya no se centró solo en la distribución de pescado. Era necesario indagar en otros campos y en los años 70, inició sus primeras incursiones en el mundo del congelado, adquiriendo su primer almacén frigorífico. Fue el punto de partida de un imparable ascenso de la empresa que siguió creciendo con una primera planta de elaboración, con nuevas concesiones de Acopio y con las primeras incursiones en el ámbito de la importación y la exportación.
Eugenio siguió siendo un incansable trabajador con una gran capacidad de adaptación a los nuevos adelantos y tecnologías. Consciente de ello, en 1989, tomó la decisión de ceder el testigo de la empresa familiar a sus hijos. Era el momento de dar paso a las nuevas generaciones.
Desde entonces, se dedica a practicar su gran hobbie: ser amigo de sus amigos y a regresar con más frecuencia a sua terriña. Pero no se ha desentendido de la empresa familiar. Cada día visita la oficina, continúa siendo el principal consejero para sus hijos y el mejor relaciones públicas de la empresa. Con su familia, continúa trabajando como esposo, padre, suegro y abuelo. ¡Es el adorado gran patriarca de sus 27 integrantes! Y en palabras de su hija más pequeña "es ese hombre que mira orgulloso el pasar de las vidas de sus hijos y hace a la vez de Pepito Grillo porque son parte de su gran obra y achucha tiernamente a sus nietos porque ve en ellos el futuro de su existencia"
Ricardo Debasa
Ricardo Debasa (Abadín, Lugo, 1954) será homenajeado la noche del próximo 29 de enero de 2011 como "Gallego del Año en Catalunya" en el marco de una cena de gala que se celebrará en el Hotel Fira Palace de Barcelona.
Los méritos que se le atribuyen para optar a esta distinción son diversos. Además de ser un empresario de éxito, con una gran reputación y muy conocido entre el colectivo gallego de Barcelona es –según los que le conocen– mejor persona y excelente amigo de sus amigos.
Desde una perspectiva empresarial y económica, hay que añadir que la actividad diaria del grupo de empresas Casa Debasa, genera un gran número de empleos indirectos en Galicia y crea riqueza en ámbitos donde la actividad agropecuaria era la única fuente de ingresos.
Cándido Iglesias
Embajador de Galicia en cuanta actividad lleva a cabo, en todo tiempo y lugar. Cándido Iglesias Barciela pertenece a la geografía gallega: nació en Mos (Pontevedra), creció en Orense y, ya de adulto, la vida le llevó hasta Baleira (Lugo), en pos de los pasos de su eterna novia –así llama él, cariñosamente, a su esposa Purificación–. Allí se enamoró también de la Fraga da Marronda, un espacio natural del que se ha convertido en su principal divulgador. En toda Galicia, cuenta Cándido con un buen puñado de amigos. Galicia, también le pertenece.
De Orense salió a una edad muy temprana para convertirse en un hostelero de referencia en la Ciudad Condal y un verdadero representante de Galicia y de su gastronomía. Además de sus éxitos profesionales como restaurador –al frente de los restaurantes en los que se curtió y de los suyos propios –Marisqueiro Panduriño, La Cañota, y Rías de Galicia– sus inquietudes le llevaron a presidir a los Empresarios Gallegos de Cataluña y, posteriormente, la Federación de Empresarios Gallegos en el Exterior, al frente de la cual, organizó un congreso en Barcelona que reunió numerosos empresarios nacidos en Galicia y asentados en todo el mundo.
Su actividad profesional le ha valido múltiples reconocimientos, entre los que destaca la Medalla de la Xunta de Galicia.
Ahora preside el Grupo Candigles, que aglutina los diversos negocios de la familia Iglesias. Y es, precisamente, la familia, si se le pregunta a D. Cándido, su verdadero capital y su gran logro junto a su novia Doña Purificación: sus tres hijos, sus tres nueras y sus cinco nietos.
Julia Otero
Gallega de origen, catalana de adopción, Julia Otero vive su galleguidad a través de los vínculos emocionales que sus padres le han transmitido desde su infancia.
Excelente profesional de la comunicación, ha pasado por diversos medios dejando siempre una huella con los programas en los que ha participado, presentado y dirigido.
“La luna”, “Jocs de nit” o “Las Cerezas” significaron todo un estilo de hacer entrevistas en televisión. Si bien, programas como “La Columna”, “No em ratllis”, entre otros, han dejado siempre muy alto el listón. En la radio también ha disfrutado de notable éxito con propuestas como “La Radio de Julia”, “Protagonistas con Julia Otero” o el que dirige y presenta actualmente, “Julia en la Onda”.
Sin embargo, para Julia su éxito más sonado es su hija Candela.
Manuel Fouce
Vive en Barcelona desde los 16 años pero se considera gallego por los cuatro costados. Así lo refleja en su vida cotidiana, manteniendo fuertes lazos con la tierra que le vio nacer y con el colectivo gallego de Barcelona y participando en las más diversas actividades del mismo. En Catalunya, Manuel Fouce se hizo empresario tras explorar diversos caminos laborales, entre los que figura una pequeña carrera musical.
Ahora preside Rótulos Mace, empresa de éxito, fruto de su esfuerzo y arrojo. Su amor por Galicia le ha llevado a promover la fiesta de San Froilán, en cuya organización derrocha verdadera pasión desde hace 13 años y que le valió en 2007 el Premio Nou Barris de manos de Jordi Hereu por contribuir a dinamizar la vida cutural del distrito.
En 2008 fue Gallego del Año y participó en la Saint Patrick Parade de Nueva York.
Francisco Cabanas
Este catalán de Galicia, como a él le gusta definirse fue el “Gallego del Año” en 2007. Francisco Cabanas no sólo creó un importante tejido empresarial en Cataluña –socio fundador del grupo Burgal y del grupo Analín– sino que sigue abriendo nuevas puertas en distintos ámbitos empresariales e institucionales.
Ahora es vicepresidente de la Asociación de Empresarios Gallegos en Catalunya, desde donde pone los medios para tender un puente entre Galicia y esta comunidad y fomentar las inversiones y los negocios en la tierra que le vio nacer, a veces de manera altruista. Por estas razones, este militante gallego fue “Gallego del Año en Cataluña”.
Julio Fernández
Productor y Presidente de FILMAX ENTERTAINMENT, es uno de los artífices de la nueva industria audiovisual española. Es miembro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, del Col.legi Profesional de l’Audiovisual de Catalunya y preside la Asociación de Empresarios Gallegos de Catalunya y a título honorífico el Cluster do Audiovisual Gallego. Entre las distinciones recibidas destacan: Medalla Castelao de la Xunta de Galicia; la Estrella de Oro del Club de Medios; Medalla de Oro de la Universidad de Pontevedra; Caballero Buronés Mayor de A Fonsagrada; Premio Emprendedor del Año del IESE-Ernst & Young; Mención Honorífica en el Festival de Cine Fantástico de Sitges y Premio Honorífico Semana de Cine de Terror de San Sebastián. Ha sido nombrado “Gallego del Año en 2006.
Ramón Eimil
Inicia su actividad en la Organización Sindical como letrado en defensa de los trabajadores, pasando a continuación a la Unidad del Fondo Nacional de Protección al Trabajo. En 1983 es destinado a la Dirección Provincial de Trabajo y Asuntos Sociales (Fondo de Garantía Salarial). En 1997 Toma posesión como director provincial de Trabajo, Seguridad Social y Asuntos Sociales de Girona. Ocupa el mismo cargo hasta junio de 2004 como director del Área de Trabajo y Asuntos Sociales de Barcelona. Su trayectoria profesional y humana en el área de trabajo asuntos sociales le valieron el reconocimiento de “Gallego del Año” en 2005.
Dario Duro
Uno de los restauradores de mayor prestigio en Barcelona al frente de su restaurante Casa Darío. Ha generado una gran empresa, y un gran escaparate de lo que es la cultura culinaria gallega. Así mismo este hombre inquieto y amante de su tierra, ha estado vinculado en la fundación del prestigioso grupo de restaurantes Mareusa, Socio fundador de la Asociación de Empresarios Gallegos (AEGACA), de la asociación cultural O Penedo y de otras muchas asociaciones, por todo lo cual se le nominó gallego del año en 2004.
Ernesto Lagarón
Persona muy implicada en las comunidades catalana y gallega, fundador de la A.C.G. Saudade de Barcelona, ex presidente de la Federación de Entidades Culturais Galegas de Catalunya y, actualmente presidente de la Fundación Galicia Universal. Sus méritos a favor del asociacionismo y el fomento de la cultura gallega son bien conocidos. Más de treinta años de dedicación y servicio a los gallegos residentes en Catalunya impulsando asociaciones y proyectos diversos le merecieron ser reconocido como Gallego del año en Catalunya. El alcalde de Meira D.Rosendo Folgueira le entregó la insignia de oro del ayuntamiento. Esta labor también fue reconocida por la Xunta de Galicia otorgándole su medalla en el 2001.
Manuel G. Dorrego
Cirujano plástico y jefe de la unidad de quemados del hospital de la Vall d’Hebron ha destacado siempre por su servicio impagable en favor de las personas más desfavorecidas. El alcalde de
O Incio (Lugo) D. Ángel Camino Copa, le hizo entrega, en el mismo acto, de la insignia de oro del Ayuntamiento. Ese año, y a petición de nuestra asociación, la localidad de donde es originario tuvo a bien hacerlo Hijo Predilecto de la villa de Meira (Lugo). Asimismo, solicitamos a la Xunta de Galicia a través del Conselleiro de Sanidad, que le fuera concedida la Medalla de Galicia.
Xesús Cobelo
Fue merecedor de este homenaje por abrir mercados y difundir las excelencias de los productos gallegos. Abrió la puerta para que otros organizaran empresas, crearan riqueza y pusieran al alcance de todo el mundo la cultura gastronómica gallega, con lo que dinamizó la producción y el mercado gallego al tiempo que la hostelería sufrió un avance muy notable. Este mérito, le había sido reconocido años atrás con la medalla de Galicia concedida por el Gobierno Gallego.
Lamentablemente, D. Jesús Fernández Cobelo nos ha dejado. Sin embargo su recuerdo siempre estará muy presente en todos los que le conocimos, en general, y en el mundo de la hostelería gallega, en particular.






































































